LA HORA DE JESÚS ES LA MANIFESTACIÓN DE LA
MISERICORDIA DE DIOS.
En aquel tiempo, Jesús recorría Galilea, pues no
quería andar por Judea, porque los judíos trataban de matarlo. Se acercaba ya
la fiesta de los judíos, llamada de los Campamentos.
Cuando los parientes de Jesús habían llegado ya a Jerusalén para la fiesta,
llegó también él, pero sin que la gente se diera cuenta, como de incógnito.
Algunos, que eran de Jerusalén, se decían: "¿No es éste al que quieren
matar? Miren cómo habla libremente y no le dicen nada. ¿Será que los jefes se
han convencido de que es el Mesías? Pero nosotros sabemos de dónde viene éste;
en cambio, cuando llegue el Mesías, nadie sabrá de dónde viene".
Jesús, por su parte, mientras enseñaba en el
templo, exclamó: "Conque me conocen a mí y saben de dónde vengo... Pues
bien, yo no vengo por mi cuenta, sino enviado por el que es veraz; y a él
ustedes no lo conocen. Pero yo sí lo conozco, porque procedo de él y él me ha
enviado". Trataron entonces de capturarlo, pero nadie le pudo echar mano,
porque todavía no había llegado su hora. Juan 7, 1-2. 10. 25-30
"¿No
es éste al que quieren matar?”
Jesús toma
la firme determinación de subir a Jerusalén, va a padecer, va a sufrir y lo van
a matar (Mt 16, 21)- Pasa de Galilea a Judea, no tiene miedo a que lo maten- Habla
abiertamente a la gente, por eso algunos que ya saben lo que quieren hacer con
él, se preguntan:
¿Será que
los jefes se han convencido de que es el Mesías?
Los jefes son los sacerdotes, los escribas, los fariseos, por políticos,
los poderosos. Todos aún siendo enemigos entre ellos, se unieron para matar a
Jesús. Le ponían trampas para hacerlo caer, pero la sabiduría de Jesús esperaba
su hora, la hora de Dios: Y le envían sus discípulos, junto con los
herodianos, a decirle: «Maestro, sabemos que eres veraz y que enseñas el camino
de Dios con franqueza y que no te importa por nadie, porque no miras la
condición de las personas. Dinos, pues, qué te parece, ¿es lícito pagar tributo
al César o no?»(Mt 22, 16- 17)- Con palabras veraces lo alababan, pero sus
intenciones eran malas.
Pero
nosotros sabemos de dónde viene éste; en cambio, cuando llegue el Mesías, nadie
sabrá de dónde viene".
Jesús vivió en Nazaret, por eso decía de donde viene, pero
sabemos que Jesús nación en Belem de Judá, la casa de David; pero, la verdad es
que Jesús viene del Padre, del Cielo. Es su Verbo que se hizo hombre y puso su
Morada entre los hombres (Jn 1, 14)- Jesús les responde que viene del
Verdadero. El que lo envía es Dios. Tal como lo dice san Juan: Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su
Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida
eterna. (Jn 3, 16)- Yo lo conozco, lo amo y procedo de él.
Trataron
entonces de capturarlo, pero nadie le pudo echar mano, porque todavía no había
llegado su hora.
Los malvados dijeron entre sí, discurriendo
equivocadamente:
“Tendamos una trampa al justo, porque nos molesta y se opone a lo que hacemos;
nos echa en cara nuestras violaciones a la ley,nos
reprende las faltas contra los principios en que fuimos educados.
Presume de que conoce a Dios y se proclama a sí mismo hijo del Señor.
(Sabiduría 2, 1- 12ss)-
¿Cuál es la hora de Jesús?
En las bodas de Caná Jesús dice a su Madre: “Mujer aún
no ha legado mi hora”. La hora de Jesús es el día de su muerte y de su resurrección,
el día de su Pascua. El día que sería levantado en lo alto de su Cruz para
morir por los pecados de los hombres para luego resucitar para darnos vida eterna.
Y con su sangre sellar la Nueva Alianza de la cual nacerá el nuevo Pueblo de Dios:
un nuevo Culto y una Nueva Ley, la Ley del Amor.
De la Nueva Alianza nace el nuevo Pueblo de Dios y sus
Sacramentos: Pero vosotros sois linaje elegido, sacerdocio real, nación
santa, pueblo adquirido, para anunciar las alabanzas de Aquel que os ha llamado
de las tinieblas a su admirable luz vosotros que en un tiempo no erais pueblo y
que ahora sois el Pueblo de Dios, de los que antes no se tuvo compasión, pero
ahora son compadecidos. (1 de Pe 2, 9- 10)-
De la
ignorancia de un pueblo que lleva a Jesús a morir para que nazca la Nueva
Creación.
Jesús en su hora, en el momento,
antes de morir en la cruz dijo al Padre: “Padre, perdónalos porque no saben lo
que hacen” (Lc 23, 34)- No tienen la sabiduría de Dios. Hablamos de una sabiduría
divina: de una sabiduría de Dios, misteriosa, escondida, destinada por
Dios desde antes de los siglos para gloria nuestra, desconocida
de todos los príncipes de este mundo - pues de haberla conocido no hubieran
crucificado al Señor de la Gloria -. (1 de Cpr 2, 7- 8)-
El que no
conoce la Palabra no conoce a Cristo.
Conocer no es con la
cabeza, hay que bajar los conocimientos de la cabeza al corazón, para desde el
corazón amar a Dios. Ama a Dios el que ha sido justificado, sus pecados han
sido perdonados y ha recibido el don del Espíritu Santo (Rm 5,1- 5) Y el que dice que conoce a Dios que guarde
sus Mandamientos y guarde su Palabra (1 de Jn 2, 3- 5)- Es decir que ame a Dios
y qUe ame a su prójimo, todo como fruto de la Hora de Jesús.
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